El retablo de Prete Ilario y el interior
El retablo de Prete Ilario Entrando en la Porciúncola, se es inmediatamente inundado por la luz y los colores de el Retablo del Altar de Prete Ilario de Viterbo (1393).
En la sucesión de cinco cuadros se narra la historia del Perdón de Asís.
Francisco se arroja entre las rosas para vencer la tentación;
Acompañado por dos ángeles se dirige a la Porciúncula; en ella contempla la aparición de Jesús y la Virgen y pide la Indulgencia Plenaria; pide la confirmación al Papa; y finalmente auncia a todos el gran don recibido de Cristo y de la Iglesia.
El interior de la Porciúncula
Conserva toda la frescura de la primitiva austeridad franciscana. Las piedras rústicamente encuadradas recuerdan la mano inexperta del jóven restaurador Francisco. Pero en sus reflejos está el eco de la oración incesante que desde hace siglos se eleva hacia el cielo desde esta "pequeña porción de tierra".
Millones del almas han atravesado esta "puerta de vida eterna" y se han postrado aquí para encontrar la paz y el perdón por medio de la gran Indulgencia.
En el ingreso de la iglesita están escritas las palabras "hic locus sanctus est", este lugar es santo, porque Dios descendió para encontrar a Francisco y a todo aquél que entre con fe.
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